lunes, 18 de enero de 2010

¿Hay cosas que nunca se pierden? ¡¡¡Hay cosas que nunca se pierden!!!




Cuantas veces te paso de perder algo que creíste tener. O bien que nunca lo tuviste, o quizás lo tuviste no era realmente lo que tenias.

Un día Luís Andabal reunido con sus amigos en una esquina como lo hacían todas las tardes, vieron pasar a una humilde muchacha muy linda, y le gritaron ¡¡¡GUASA!!! . A lo que ella contesto ¡¡¡Atrevidos!!! Como Luís y sus amigos no acostumbraban a hablar de lejos a las niñas que pasaban frente de ellos, se miraron y se preguntaron ¿quien grito guasa?, era Carlitos el niño hediondo de la vuelta.

Al cabo de unos días excepto él ya nadie se acordaba de ella ni de lo que había pasado o quizás nadie lo tenia tan presente.

Pasaron los meses y Luís vivía su vida normal, sin tener en cuenta lo sucedido, pero al verla de nuevo a ella le sucedía lo mismo que la primera vez, pero mas intensamente. Una belleza que lo conmovía y a la mezcla de tiempo, belleza e intriga nació una pasión, sin ningún fundamento ni pretexto de parte de ella.

Escucho su nombre al pasar, como sin querer. Y lo repitió, le dio múltiples significados hasta deshacerlo. Julieta repetía hasta el cansancio como si de esa manera pretendiera alcanzarla. Pero el tiempo es tirano, y uno no puedes alimentar una pasión así todos los días. Y cuándo la veía no era la que había visto con la que había soñado y se olvidaba su nombre o le otorgaba otro. Pero al verla pensaba lo mismo que ese primer día, se apasionaba y soñaba estar con ella, imaginaba situaciones que nunca pasaban.

Julieta nunca lo vio ni supo nada. Aunque él se lo dijo varias veces. Borracho, escondido, de frente, por medio de otros. Pero ella nunca lo conoció, y no lo conocía. Ella hizo su vida normal ya que el no la molestaba.

Pero un día Juan la vio con un hombre ya la había visto con mucho, pero quizás en este quiso ver lo que no vio en los otros, los vio juntos, y sintió que tenias algo mas entre ellos.

Desde ese día Luís pensó que la había perdido. Que nunca fue de él, ni él de ella. Que nunca lo seria. Pensaba que la había perdido para siempre. Pero reflexiono, que no se puede perder lo que nunca se tuvo.

Quizás el personaje de esta historia se equivoco y si perdió algo, no era Julieta, no era una persona lo que había perdido, tampoco un nombre, no era aquella mujer.

Quizás era eso que lo hacia salir de este mundo pensar mas allá de todo. Pero sin embargo el siguió apasionándose por otras ATORRANTAS que se le cruzaron en la vida. O sea que por ahí no perdió nada.

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